Identidad digital (I): definición de objetivos y target

Lo primero que tenemos que preguntarnos antes de empezar a diseñar nuestro sitio web, que será el centro de nuestra identidad digital, es a quién va dirigido y qué queremos conseguir con él.

Es imprescindible determinar con exactitud cuales son los objetivos de nuestra web:

  • Queremos sólo dar información de la empresa y de nuestros productos/servicios.
  • O queremos es que los usuarios puedan descargarse un catálogo y las tarifas para no tener que enviarlas.
    • O queremos conseguir direcciones de correo electrónico, registros, para poder enviarles luego una Newsletter con nuestras ofertas.
    • O queremos mantener una conversación con ellos, para recoger sugerencias y ver qué necesita nuestro target.
    • O queremos hacer comercio electrónico, porque nuestro negocio es online.
    • O queremos una mezcla de todo ello…

    En definitiva, hemos de tener muy claro qué partido queremos sacarle al sitio web para diseñarlo bien desde el principio y no tener que  rediseñarlo cada poco, porque despista al usuario y puede hacer que deje de visitarlo.

    Los cambios son buenos porque  has de ir adaptándote al mercado, pero cuanto mejor tengas definida la estructura de tu web, mejores resultados obtendrás.

    El otro punto imprescindible de cara al diseño de tu sitio web es el público al que te diriges. Es fundamental utilizar su mismo lenguaje para llegar hasta él.

    • Si te diriges a un target joven, sabes que puedes permitirte una serie de licencias que no tendrían sentido en una web que se dedique a BCB (comercio con otras empresas).
    • Si tu mercado es más internacional, tendrás que traducir tu página a varios idiomas. Si es muy local, y con marcado carácter euskaldun por ejemplo, pues tendrás que traducir el sitio al euskera.
    • Si tu público es 90% femenino o 90% masculino, tendrás que adaptar la estética al sexo que corresponda.
    • Si te diriges a un público infantil, tendrás que adecuar la conversación a ese segmento de la población. Darle color y alegría.

    En definitiva, aunque todo parece muy evidente, lo mejor es sentarse lápiz en mano y empezar a escribir qué objetivos queremos conseguir y cómo es el target al que nos dirigimos. Será mucho más fácil de transmitir a la persona que te va a hacer tu web y ganarás en efectividad.

    Comentarios

    1. Hace 6 años